La documentación audiovisual en TV en el mundo 2.0, por Mabel Giménez

Los pasados días 12, 13 y 14  de noviembre tuvo lugar en Bilbao la cuarta edición del Congreso de Ciberperiodismo y Web 2.0 que coordina Koldo Meso, evento al que he tenido ocasión de acudir en otras ediciones y que esta vez seguí desde la distancia física y la cercanía de las redes sociales. Los tuits de ponentes, asistentes y organizadores con el hashtag #ciberpebi (mención especial para la incansable María Ganzabal), desgranaron las diferentes intervenciones que se sucedieron a lo largo de los tres días. Entre ellas, quiero destacar por su interés para los temas que nos preocupan en este blog, la conferencia de Mabel GiménezLa documentación audiovisual en televisión en el mundo 2.0: retos y oportunidades”.

Mabel Giménez Rayo es documentalista audiovisual en Antena 3 TV, y además es autora de un libro básico, “Documentación audiovisual de televisión: la selección del material” (Trea, 2007), e imparte cursos y talleres sobre estos temas. Su conferencia es muy oportuna e interesante para pensar la profesión del documentalista audiovisual en televisión, en estos momentos complicados para la documentación en los medios, tanto por la crisis y las presiones empresariales para la disminución de plantillas, como por la redefinición y actualización de los perfiles y tareas profesionales al hilo de la digitalización, la relación con los periodistas y el empuje de internet y la web 2.0.

Mabel Giménez no rehúye en su conferencia la clara descripción de la difícil situación laboral actual en muchos centros, con despidos y EREs a la vista, a la vez que denuncia la pervivencia en las redacciones de un factor negativo de largo recorrido: “el desconocimiento que existe, en general, no sólo en los niveles directivos sino también entre los usuarios más directos (periodistas, realizadores y productores) de la labor que realizan los documentalistas. Pues, aunque resulte curioso y hasta cierto punto incomprensible, son muchos los que, después de llevar años trabajando en una televisión, desconocen por completo en qué consiste el trabajo de los documentalistas, ni quién o por qué selecciona el material, ni por qué se analizan unos materiales de una manera y no de otra, es decir, da la sensación de que para algunos el trabajo del centro de documentación se hace solo

La irrupción de los periodistas en tareas hasta ahora propias de los documentalistas, como son las búsquedas de información y de imágenes, es otro de los temas que trata a fondo, defendiendo la necesidad de la labor de los profesionales de la documentación en este terreno, aun cuando los periodistas puedan resolver por ellos mismos muchas de sus necesidades informativas, a menudo las más fáciles. Porque para las búsquedas más complejas y elaboradas sigue siendo necesaria la intervención del documentalista. Así, para Mabel Giménez la búsqueda de los periodistas “se  centrará principalmente en lo que llamamos imágenes de recurso y en materiales más o menos repetitivos y se seguirá acudiendo a la intermediación del documentalista para las búsquedas más complejas del tipo “delitos contra la propiedad en Andalucía en el último año” (en las que hay que hacer búsquedas por varios términos -robo, tirón, atraco, butrón, asalto, hurto, etc.- y campos) o del tipo “El estilo de la princesa Letizia” (traje, vestido, falda, pantalón, pantalones, bermudas, abrigo, chaqueta, sombrero, pamela, peinado,…) o las búsquedas de personajes cuyos nombres pueden aparecer con diferentes grafías (Maite o Mayte Zaldívar) o varias formas (Paquirrín, Francisco Rivera Pantoja, Kiko Rivera, Francisco Rivera,…). Unas búsquedas, para las que no sólo es necesario saber cómo buscar, es decir manejar la técnica, sino también y principalmente conocer el archivo de la cadena.”

Los problemas y las consecuencias de las búsquedas sin intervención de documentalistas, son variados y llevan a una misma dirección: al empobrecimiento y la rebaja de la calidad de la información que se está ofreciendo al público (por ejemplo, la repetición de imágenes en un mismo programa), cuando no directamente a errores. Igualmente contundente es respecto a las labores de selección de material por parte de los redactores, y tampoco tiene desperdicio su mordaz crítica a algunos aspectos de la situación actual del análisis documental en televisión (“la utopía de los metadatos heredados”) .

En la parte final de la conferencia, bajo el título ¿Qué debemos hacer? se adentra en la propuesta de líneas de actuación. Es una parte que conviene leer y releer con atención. Empieza señalando que “se impone un cambio, tanto en la mentalidad como en los procedimientos de trabajo. Hay que cambiar, no se pueden seguir realizando las mismas labores ni de la misma manera, porque todo ha cambiado”. Los roles actuales, a su juicio, deben ir en la línea de “abandonar el papel de intermediarios entre el usuario y el archivo y pasar a ser gestores y creadores de información”. Agrupa a continuación las nuevas tareas en tres:

Control del material audiovisual en los sistemas digitales

– Elaboración de productos documentales

Formación de usuarios

Me parece especialmente interesante la segunda línea de actuación, una labor que yo he venido destacando y defendiendo en los últimos años para los documentalistas de medios, especialmente en el ámbito de la prensa digital, y que Mabel Giménez desarrolla, con tipologías de productos, para televisión: Guías de recursos de internet, Efemérides, Previsiones, Cronologías (del año en curso y de acontecimientos en curso), Biografías, Dossieres temáticos, Recuperación del archivo, Fichas de países, Fichas de organismos y Librería de recursos.

Propuestas oportunas e interesantes para un momento difícil pero apasionante.

El texto completo de la conferencia está disponible en E-Lis. También este Storify de la conferencia.

Javier Guallar